Ilich Valdez
La Ciudad de México estableció un nuevo récord Guinness con la instalación de la Catrina más alta del mundo, una figura monumental de 33 metros con 41 centímetros que se convirtió en el principal atractivo de la ofrenda de Día de Muertos instalada en el Zócalo capitalino, cuya inauguración estuvo encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina.
Durante la ceremonia, la mandataria capitalina recibió el certificado oficial de Guinness World Records, luego de que Alfredo Arista, adjudicador del organismo internacional, confirmó que la estructura cumplió con todos los requisitos establecidos para obtener el reconocimiento. La monumental Catrina, elaborada por el Taller de Arte Chibalba, dirigido por Carlos Camilo Báez, permanecerá en la Plaza de la Constitución hasta el próximo lunes 2 de noviembre.
Como parte de las celebraciones, Brugada Molina también encabezó el encendido de la iluminación monumental de los edificios que rodean el Zócalo, donde se instalaron figuras luminosas de catrinas, calaveras de azúcar, flores de cempasúchil, colibríes y veladoras. En la elaboración y colocación de estas estructuras participaron más de 100 trabajadores de la Secretaría de Obras y Servicios.
La ofrenda monumental rinde homenaje a la Catrina Garbancera, creada por José Guadalupe Posada y posteriormente inmortalizada por Diego Rivera en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central. La jefa de Gobierno destacó que esta figura representa una crítica a las diferencias sociales, la vanidad y los privilegios, al recordar que la muerte no distingue entre clases sociales ni condiciones económicas.
“En este país nadie tiene que ser más que nadie”, expresó Brugada Molina, quien sostuvo que las celebraciones de Día de Muertos representan una oportunidad para recuperar las tradiciones mexicanas, fortalecer la identidad cultural y mantener viva la memoria de quienes han fallecido.
La mandataria también reconoció el trabajo de las comunidades productoras de cempasúchil del suelo de conservación capitalino, donde este año se sembraron 10 millones de plantas destinadas a las celebraciones de la temporada. Destacó que esta actividad permite preservar una tradición ancestral y reconocer la labor de campesinas y campesinos que abastecen de flores a la ciudad.
Asimismo, invitó a las familias capitalinas y visitantes a participar en la décima edición del Desfile de Día de Muertos, que se realizará este sábado con un recorrido desde la Diana Cazadora hasta el Zócalo. También anunció el festival Sendero de Cempasúchil en Chapultepec, programado de jueves a domingo, donde se combinarán expresiones culturales tradicionales con propuestas tecnológicas.
Con la inauguración de la ofrenda monumental, el encendido de las estructuras luminosas y la obtención del récord Guinness, el Zócalo capitalino se consolida como uno de los principales escenarios de las celebraciones de Día de Muertos. “El Día de Muertos es, sin duda, una rebelión amorosa contra el olvido”, afirmó Clara Brugada al destacar el significado de una tradición que mantiene presentes a quienes ya no están.

