Ilich Valdez
El Congreso de la Ciudad de México solicitó a las autoridades sanitarias y educativas reforzar las acciones de prevención y detección oportuna de la miopía infantil en las escuelas primarias de la capital, ante el riesgo de que los problemas visuales afecten el aprendizaje y rendimiento académico de niñas y niños.
La propuesta, aprobada por las y los legisladores capitalinos, busca intensificar las campañas de información dirigidas a madres, padres de familia, personas cuidadoras y docentes, con el propósito de identificar oportunamente las dificultades visuales que pueden pasar inadvertidas durante los primeros años de formación escolar.
Durante la sesión ordinaria del pasado 15 de octubre, el Congreso local avaló un Punto de Acuerdo presentado por la diputada de Morena, Adriana Espinosa de los Monteros García, mediante el cual exhortó a la Secretaría de Salud y a la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México a fortalecer las estrategias preventivas, en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La legisladora advirtió que numerosos estudiantes presentan dificultades para distinguir lo escrito en el pizarrón, se acercan excesivamente a libros, cuadernos y dispositivos electrónicos, además de experimentar dolores de cabeza y enrojecimiento ocular. Señaló que estas manifestaciones suelen confundirse con problemas de atención o bajo desempeño escolar.
Espinosa de los Monteros García destacó que la identificación temprana de estos síntomas resulta fundamental para evitar que las dificultades visuales interfieran con el desarrollo educativo de los menores, por lo que consideró necesario fortalecer la participación de las familias y del personal docente en las acciones de prevención.
“Ver bien no es un asunto menor. Es una condición indispensable para ejercer el derecho a la educación”, afirmó la diputada al subrayar la importancia de garantizar la salud visual desde las primeras etapas de la enseñanza.
Asimismo, señaló que la miopía infantil constituye un desafío de salud pública en la Ciudad de México, debido a los cambios en los hábitos cotidianos de la población infantil, particularmente por el incremento del tiempo dedicado al uso de dispositivos electrónicos y la reducción de actividades al aire libre.
Finalmente, la legisladora sostuvo que las estrategias de prevención también deben considerar la predisposición genética, por lo que insistió en la necesidad de impulsar campañas de orientación y detección temprana que permitan atender oportunamente los problemas visuales de las niñas y los niños de las escuelas primarias capitalinas.

