Por: Alberto Abrego
“Estoy de regreso, vamos a seguir gobernando”
Rubén Rocha Moya, Gobernador de Sinaloa, el 21 08 2026.
“Me presento ante ese Honorable Poder Legislativo para efecto de solicitar licencia temporal con carácter indefinido al cargo de gobernador”
Rubén Rocha Moya, Gobernador de Sinaloa, el 22 08 2026
Tan solo 33 horas duró el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, luego de que inicialmente dejara su cargo como gobernador el 1 de mayo de 2026 mediante licencia temporal, tras los señalamientos de actos delictivos por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Definitivamente la política mexicana ha alcanzado niveles de crisis sin precedentes. El hecho de retomar el poder para volver a abandonarlo solo evidencia que fue un acto improvisado, sin autorización de su partido ni de la presidenta, lo que deja entrever que hay rupturas y desacuerdos partidistas.
Y es que el asunto salpicó dardos en distintas direcciones. Sólo hay que ver las declaraciones de los diferentes actores políticos:
“El poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo termina enfrentándose a la historia”. Claudia Sheinbaum, Presidenta de México.
“Sobre la reincorporación del Dr. Rubén Rocha Moya a las funciones del Gobierno del estado de Sinaloa, Morena informa que esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador. Por lo anterior Morena se deslinda de esta decisión”. Dirigencia de Morena.
“Yo espero que el gobernador Rocha pueda reconsiderar su decisión y pueda volver a solicitar licencia para que permita que la Fiscalía General de la República concluya las investigaciones” Ricardo Monreal Ávila, líder del grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados.
“Oye Ricardo, ¿y cuándo le sugieres pedir licencia a Alejandro Moreno Cárdenas?, ¿y a María Eugenia Campos?” Gerardo Fernández Noroña, Senador de la República.
“¡Qué desorden!”. Margarita Zavala, legisladora panista.
El caso es que, ante tanta presión, el gobernador volvió a pedir licencia indefinida. Y las cosas han quedado como antes. O casi como antes.
El fugaz regreso demostró crisis en las alturas. Luchas intestinas. División partidista. La política mexicana va de escándalo en escándalo. Se demostró que primero está la ambición política por encima de los intereses de la entidad. Una comparsa del me quedo pero no me quedo, me voy pero no me quiero ir. La gubernatura de Sinaloa pareciera entonces que es una oficina temporal que se abre y se cierra a voluntad personal o según la situación coyuntural de nuestro presente político. O un anzuelo para ver cómo reaccionan los diversos actores políticos.
Y a quien más le convino todo este enredo, es al demente de la Casa Blanca, pues ya tiene más cartitas para negociar: petróleo, agua, litio… lo que quiera.
Vaya, todo lo que se generó en un tan solo día por un simple intento de regreso.
Sólo aquí.

