“¡Viva el Ejército, viva la Marina, vivan las mujeres militares!”

Por José Antonio González

Para cientos de familias mexicanas no importó que se quedarán a esperar más de 3 horas a presenciar el Desfile Militar por el 212 Aniversario de la Independencia de México, eran las 07:30 y avenidas como Paseo de la Reforma, 5 de mayo, Eje Central y Avenida Juárez ya había lugares apartados en primera fila.

Niños emocionados por ver al Ejército desfilar, algunos de ellos con distintivos a la Sedena como cascos o uniformes.

Para Carlos, es una ilusión ver a las Fuerzas Armadas, y dice que para cuando sea grande, quiere estar ahí, en el Ejército desfilando como ellos.

“Tiene muñecos de guerra, carros y tráiler alusivos a los ejércitos y él quiere llegar a ser militar para ayudar”, aseguró el papá.  

En tanto, para Gabriel, quien fue saludado por un general de infantería de prevención, dijo que siempre le gusta ver el desfile en televisión y que ahora le tocó venir.

Eran las 10:00 de la mañana cuando en la esquina de Paseo de la Reforma e Insurgentes los agentes de tránsito de la Ciudad de México dejaron de dar paso a las personas para poder cruzar y algunos se quejaron de esta medida, pues querían llegar a su destino.

Una señora le dijo a un policía que “necesitaba llegar a su trabajo” y que no iba afectar a nadie por tan solo pasar, pero el oficial le dijo con voz ya subida de tono “que se levantara temprano”, en eso la señora agarró el lazo que restringe la circulación lo subió y se cruzó, el policía solo se quedó mirando.

Por otra parte, dos niños le dieron una bolsa de frituras a dos médicos militares que estaban por maniobrar la ambulancia de primeros auxilios a la población y accedieron a tomarse una fotografía por sus familiares, además cientos de personas pedían que llegaran ya los militares para desfilar.

La Guardia Nacional empezó a desfilar y comenzó la algarabía de las personas, quienes aprobaban y aplaudían al paso de los convoyes. Banquitos, los macetones y en los techos de los puestos de periódicos los niños expectantes miraban cómo las veintinueve banderas de guerra; 77 banderas nacionales; 18 mil 445 integrantes de la Guardia Nacional y de las tres Fuerzas Armadas desfilaban.

Cuando las mujeres comenzaron en escena a aparecer, mujeres que se encontraban viendo empezaron a gritar “viva el Ejército, viva la Marina, vivan las mujeres”, tras las arengas y aplausos, seguían los contingentes que saludaban a la población.

A los niños, se les dejó acercarse un poco más a las Fuerzas Armadas y como si fueran jugadores de fútbol o luchadores de la Triple A, estiraban la mano para saludar a los castrenses quienes se acercaban para estrecharlos, una escena que por primera vez se da en estos desfiles.

La ciudadanía los verá más de cerca dentro de poco tiempo cuando empiecen a patrullar las calles y a vigilar las zonas conurbadas y el Valle de México.

Además de un guardia honorario, seis soldados honorarios, ocho civiles, 95 charros, cuatrocientos ochenta y tres vehículos, veintisiete motocicletas, trece embarcaciones, cinco águilas reales. También, dieciocho aguilillas de Harris, ocho halcones cola roja, una caracara cheriway, trescientos cuarenta y siete caballos, ciento cuarenta y seis canes.

También los asistentes pudieron disfrutar del sonido de los aviones militares y verlos en exhibición los cuales eran 106 aeronaves, de las cuales 64 aviones, 42 helicópteros; asimismo, en plataforma, un helicóptero y dos aviones no tripulados.