Tenemos ruta clara: cero corrupción y cero impunidad

Por Estefanía Salas

La línea entre el servicio público y servir a la delincuencia está bien definida y este Gabinete de Seguridad ha elegido servir a México, con toda la fuerza y coordinación del Estado, bajo las órdenes de un mando civil.

La secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, expuso lo anterior ante el pleno de la Cámara de Senadores con motivo de la Glosa del Cuarto Informe del presidente Andrés Manuel López Obrador.

 “Tenemos una ruta clara, la ruta de la transformación, y nos guiamos por los principios de no a la corrupción, no a la impunidad, y de lealtad absoluta a las instituciones de México y al pueblo de México”, dijo.

Destacó la contribución que hicieron los legisladores al aprobar la permanencia de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública, que demuestra que a los mexicanos los une un fin: la paz.

“Para seguir avanzando se requiere de la voluntad política de los gobiernos de los estados y municipios, de los legisladores, de los jueces, magistrados y, en general, de la población mexicana.

 “Por la generación de mexicanos que no pudo jugar en la calle; que creció con miedo de no regresar a sus casas; a las madres y padres de familia que perdieron a sus hijos en una guerra de lustros, demencial y arrebatada”, expuso. 

Recordó que la construcción de la paz no es asunto sólo de un gobierno, mucho menos de un partido, sino es un asunto de Estado.

Reconoció el trabajo profesional de sus compañeros del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, un equipo estratégico del más alto nivel, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Nuestro agradecimiento también a las mujeres y hombres de las fuerzas armadas y de la seguridad de todo el país, de todos los estados; especialmente reconocer a los elementos valerosos, federales, estatales, municipales que perdieron la vida en cumplimiento de su deber por proteger a los mexicanos y mexicanas. Nuestra solidaridad y apoyo a sus familias.”, agregó.

Consideró que pocas labores son tan nobles en el ejercicio público como la construcción de la paz, que permite salvar vidas; proteger a las familias y su patrimonio; arrebatar a los jóvenes al crimen organizado, así como recuperar y reconstruir el tejido social.

“Habrá voces que pongan en duda estos resultados. No nos sorprende, vivimos en una democracia y en la democracia el disenso fortalece el diálogo y permite contrastar diferentes puntos de vista”, expresó.