Sin operadores de la Familia Michoacana ni de Cártel de Sinaloa en la CDMX

Por Lucrecia Luján

La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) mantiene bajo control a grupos criminales como la Familia Michoacana y el Cártel de Sinaloa, provenientes de diversas regiones del país, cuyos miembros han sido objeto de investigaciones y detenciones en la Ciudad de México (CDMX).

Pablo Vásquez Camacho, titular de la SSC, explicó que la actual administración se ha destacado por abordar el problema de manera transparente, reconociendo y dimensionando la realidad del crimen en la capital.

«Aunque no podemos cantar victoria, la ciudad ha logrado mantener a raya la actividad delictiva y controlar la violencia, y estos resultados son el fruto de un trabajo constante», aseguró.

El combate contra la inseguridad y sus resultados son transparentes, sin ocultar nada.

«Aquí no escondemos nada debajo del tapete, y llamamos a las cosas por su nombre. La presencia de estos grupos en la ciudad ha atravesado distintas etapas a lo largo de la historia, no solo en los últimos cuatro años. A pesar de negar discursivamente su presencia, hemos documentado estos episodios», afirmó.

En cuanto a los dos grupos mencionados, Vásquez Camacho destacó que la investigación se intensificó tras la colocación de mantas el año pasado. Se llevaron a cabo acciones de investigación que resultaron en la desarticulación prácticamente completa de una célula.

Entre los 15 objetivos prioritarios detenidos entre septiembre de 2023 y enero de 2024, se destaca la captura de miembros de la delincuencia organizada, como Víctor «N», líder de una célula de la «Familia Michoacana»; Ricardo «N», líder de otra célula de la «Familia Michoacana»; y Eduardo Felipe «N», integrante del «Cártel de Sinaloa», dedicado a la compra, venta y distribución de narcóticos, así como a la venta de armas en la Ciudad de México.

También se logró la detención de Luis Gael «N», miembro de la organización delictiva «Familia Michoacana», al igual que Alfredo «N», perteneciente al mismo grupo criminal, ambos dedicados a la venta y distribución de sustancias ilícitas, así como a la participación en grupos de choque encargados de homicidios y extorsiones.

Vásquez Camacho subrayó que estos grupos criminales cuentan con células de operación que desempeñan funciones logísticas, a veces de trasiego, almacenaje y en muy pocas ocasiones de incursiones directas en actos violentos.