Se equivoca Clara en segundo debate, entre acusaciones se desarrolla

Ana Lucía Sánchez

En el segundo debate en la Ciudad de México, Clara Brugada de la coalición «Juntos seguimos haciendo historia» y Santiago Taboada de la coalición «Va X la CDMX» se encontraron en una serie de acusaciones mutuas. Clara hizo hincapié en el tema del cártel inmobiliario, mientras que Taboada la acusó de no abordar los problemas de Iztapalapa, como la falta de agua, y de vender agua a través de pipas. Salomón Chertorivski, candidato de Movimiento Ciudadano, los acusó de vivir en la grilla y criticó la forma en que gobiernan.

Se les acusó de ensuciar la ciudad y gastar miles de litros de agua con 5 millones de pendones con sus imágenes como parte de su proselitismo. El debate se centró en temas como el suministro de agua, transparencia y combate a la corrupción. Hubo intercambio de carteles entre los candidatos punteros, y Chertorivski levantó el material propagandístico maltratado de sus contrincantes.

En varias ocasiones, Brugada mostró carteles con noticias que acusaban a Taboada de participar en la construcción irregular de 228 pisos en la Alcaldía Benito Juárez. También mencionó que un voto para ella es un voto para Claudia Sheinbaum, candidata presidencial de Morena y aliados, y que junto con Delfina Gómez, serán tres mujeres que ayudarán a combatir la escasez de agua.

Brugada habló sobre su plan hídrico llamado «Agua para todos, agua para siempre», que busca llevar agua limpia a todos los hogares de la Ciudad de México y regenerar el acuífero. También mencionó la importancia de monitorear los pozos a través de un sistema llamado C5, y de cuidar los bosques y áreas verdes.

Taboada la acusó de ser opaca y de no cumplir su promesa de dotar de agua a los habitantes de Iztapalapa. También la acusó de vender agua sucia a empresas fabricantes de hielo y de formar parte del cartel inmobiliario con el sindicato libertad y los explotadores sexuales del PRI. Además, lo acusó de extorsionar a empresarios después del sismo de 2017.

En respuesta, Taboada la miró fijamente y se rió de sus acusaciones, calificándola de opaca y señalando que no cumplió con su promesa de dotar de agua a los habitantes de Iztapalapa. Mostró frascos con agua sucia que llega a diferentes alcaldías como Xochimilco, Tláhuac, Iztapalapa y Benito Juárez, atribuyendo el problema al mal gobierno representado por Brugada. También mencionó su supuesta participación en la venta de agua a empresas fabricantes de hielo.

Durante la participación del candidato panista, Clara sacó un cartel en repetidas ocasiones que decía «#TaboadaMiente». El candidato de la oposición afirmó que si las acusaciones en su contra fueran ciertas, ni siquiera estaría como candidato y la calificó de mentirosa. Además, la acusó de hacer negocios con la construcción de utopías y mostró una imagen de una obra inconclusa. También mencionó su presunta participación en la adjudicación de construcciones a personas relacionadas con René Bejarano, regalándole un par de ligas como símbolo de sus acusaciones.

Taboada destacó que su gobierno fue el número uno en la recolección de agua de lluvia, a diferencia de lo que hizo la Ciudad de México. También los acusó de perder humedales y disminuir los recursos de las plantas de tratamiento. En cuanto al combate a la corrupción, propuso un cambio en la Fiscalía General de Justicia capitalina, donde no haya fiscales corruptos y se atienda a la población en menos de media hora. Además, mencionó que cada peso del gobierno será fiscalizado e informado en tiempo real sobre su uso, y que gobernará de la mano con las asociaciones civiles.

Por otro lado, Salomón Chertorivski aprovechó su tiempo para enfatizar que mientras sus contrincantes se enfrascaban en acusaciones, él presentaba propuestas. Habló sobre la importancia de abrir el Río de La Piedad, que actualmente está ocupado por una importante vía de tránsito en la Ciudad de México, el Viaducto. Mostró una imagen de cómo en Corea se logró quitar un puente y abrir nuevamente un río. También mencionó la importancia de combatir las fugas de agua, captar agua de lluvia e infiltrarla al caudal, y generar un cuerpo de vigilantes para los bosques con el apoyo de los alumnos de primaria. Su objetivo es cambiar la cultura del cuidado del vital líquido.