Presenta PAN conversatorio “Construyamos una Mejor Salud: Caso Colombia”

Por Estefanía Vázquez

El diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba (PAN), secretario de la Comisión de Salud, presentó el conversatorio “Construyamos una mejor salud: Caso Colombia”, moderado vía redes sociales por el doctor Javier Potes y con la participación de especialistas de la salud en los países de la región y de México, así como la diputada federal Frinné Azuara Yarzábal (PRI).

En su intervención el doctor Fernando Ruiz, exministro de Salud de Colombia, destacó que el sistema de salud en ese país de América Latina tardó 32 años en ser construido para que las y los ciudadanos, desde principios de los 90 y hasta hace poco, solamente gastaran seis pesos de su bolsillo, de cada cien, en promedio, por atención sanitaria e implementos médicos, pero se quiere revertir la política otorgando el manejo de los recursos exclusivamente al Estado, dejando fuera la participación de la iniciativa privada.

Para lograr una mejor integración en servicios de salud de los países latinoamericanos, expresó que su experiencia en Colombia es útil, después de décadas de estudio, con dificultades y éxitos; “realmente no existe sistema de salud perfecto y hoy en día estamos en crisis en muchos países de diversas partes del mundo, donde no hay una atención primaria”.

Mostró su preocupación “porque un sistema de salud que tardó 30 años en construirse podría ser destruido en dos años.”

En 1993 se logró en Colombia un sistema que integró y consolidó el financiamiento con el aseguramiento y la prestación de servicios, “pero como en México, el 50 por ciento de la población trabaja a destajo y los que no tenían empleo fijo no tenían las mismas prestaciones, se creó un sistema legal para que la persona que no tuviera para pagar los servicios de salud, los recibiera de un fondo del Estado y la participación de la iniciativa privada”.

Explicó que el sistema colombiano da atención con muy buena calidad y de manera competitiva, los aseguradores tienen la capacidad de hacer contratos públicos y privados y distribuyen los medicamentos; el aseguramiento cubre a toda la población y la persona tiene la facultad de decidir con cuál va, “pero vienen reformas en el Congreso que amenazan con un retroceso”.

“Tenemos una lista pública de lo que está obligado a cubrir el asegurador, gracias a la nueva tecnología”, señaló el galeno y explicó que actualmente la cobertura es de aproximadamente 400 dólares por persona, pero que aumenta si el paciente es mayor de 60 años y existe una tutela de los jueces que han venido moderando este proceso, además de las aportaciones que llegan por impuestos para la salud, y por lo que toca a cada estado, que en Colombia se denominan fuentes territoriales.

“Colombia tomó la decisión que debía ser un solo sistema el de aseguramiento y prestación de servicios, lo que nos ha llevado de una cobertura de aseguramiento del 23 por ciento al 43 por ciento en los 90, y hoy es de un 90 por ciento, incluso cubrimos y protegemos a parte de la población migrante, que principalmente nos llega de Venezuela”, dijo el extitular de Salud en Colombia.

Indicó que la inversión en salud debe considerarse como tal, y no como un gasto. Colombia pasó en el año 2000 del 5.4 por ciento al 8 por ciento del Producto Interno Bruto, por el valor que le da la sociedad y el reconocimiento del gobierno.

Sin embargo, en este punto mostró su preocupación, porque “el gobierno colombiano actual está haciendo todo lo posible para que los recursos sean manejados exclusivamente por el Estado, lo cual nos llevaría al pasado. Hoy en día la atención médica es igual para los trabajadores formales e informales, pero las prestaciones son diferentes”.

El objetivo es que las familias no entren en crisis por su gasto mensual en salud. En Colombia el gasto de bolsillo es del 15 por ciento; de cada 100 pesos sólo 15 son para pagar servicios de salud. Canadá tiene 15, pero Brasil, México y Costa Rica están por encima del 40 por ciento; México está en el 64 por ciento. Una familia que tiene que gastar 64 pesos de cada cien que gana, en salud, es porque no tiene un sistema de salud eficiente que lo cubra.

Aseveró que durante la pandemia de Covid-19, Colombia fue uno de los países con menores mortalidades, con un sistema que realmente respondió a lo calculado desde el Ministerio de Salud con políticas de cuidado intensivo, con 4 mil 300 camas de cuidado intensivo, y hoy tiene más de 13 mil; “un dato que me enorgullece: durante la pandemia ningún colombiano pagó un solo peso, mientras que hubo otros países que tuvieron que hacer subastas ‘y bajastas’ para poder conseguir una cama”.

Esto fue posible porque todos los factores participaron de una manera integral con la que debíamos seguir en el presente y en todas las naciones, pero actualmente, con un cambio de gobierno, hay una nueva visión que basa el sistema de salud, que sigue con la deuda pendiente en Latinoamérica del reto de invertir más en salud, y en Colombia se está planteando un modelo de atención como hace 30 o 40 años, en que no va a haber ninguna coordinación ni integración de riesgo en salud, con lo que el sistema quedará a la deriva.

Se están peleando por el manejo de los dineros entre gobierno e iniciativa privada, y esto redundará en no dar la atención de manera eficiente; no deseo que se apruebe la nueva reforma, ya que se estaría destruyendo lo que sí funciona.

Destacó que la población en Latinoamérica está envejeciendo, y es cuando gasta más la persona en salud, lo que representa un reto. Se debe construir una mejor protección social para la salud, si existe voluntad política y empresarial, ver si existen los recursos y evitar posiciones ideológicas regresivas. En ello es muy importante la participación del Congreso de la República, del sistema judicial, los centros de investigación, de la sociedad civil y finalmente, de los gobiernos, frente a retos gigantes que se anticipan para los próximos 20 o 30 años.

Por su parte, la diputada Frinné Azuara Yarzábal (PRI) cuestionó que, si está en riesgo el sistema de salud colombiano, ¿qué papel juegan los órganos internacionales como la OMS en el seguimiento para la reestructuración o deterioro de un sistema de salud?

El doctor Ruiz respondió que los sistemas de salud en los países latinoamericanos están más consolidados alrededor de los gobiernos y no tanto de los pueblos, “pero no veo mala voluntad, sino deben dar respuesta con estructuras sociales que hayan sido buenas para la población. Necesitamos una orientación diferente entre los países y las instancias de salud, como vimos durante la pandemia, cada país defendiéndose como pudo y conseguir sus propias vacunas, cuando estuvimos tan atrasados que no pudimos ni siquiera generar un pasaporte regional de los países para lograr la vacunación, por lo que necesitamos integrarnos como países. En el Congreso hay que abrir el debate y las audiencias para que se escuchen las voces, aunque esto es excepcional en nuestros países”.

A su vez, el doctor Manuel Caballero comentó que en México se reinventa el país cada seis años, que da una enorme fragilidad para todos los mexicanos; ¿qué tan conveniente sería que la salud no fuera administrada por el Estado, si tuviéramos un organismo autónomo que fuera transexenal, que la salud no dependiera sólo de la opinión de un político?

El doctor Jesús Felipe González Roldán, del sistema de salud mexicano, afirmó que solamente con financiamiento oportuno y adecuado podremos llegar a éxitos como el del doctor Fernando. Ruiz, quien, siendo ministro de Salud en Colombia durante la pandemia, logró que ningún colombiano desembolsara ni un peso en su atención, tratamiento y medicamentos. Asimismo, señaló que es lamentable que desde hace dos años hay medicamentos retrovirales en otros países, “pero en México aún no.”

El diputado federal Éctor Ramírez Barba anunció que el próximo conversatorio la siguiente semana será con autoridades médicas de Dinamarca.