¿Monreal o Santiago?
Sepa La Bola
Claudia Bolaños

En España, mucha platica tuvieron el senador Ricardo Monreal, de Morena, y Santiago Creel, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, al viajar a la reunión interparlamentaria en aquel país, ambos con aspiraciones presidenciales.

Santiago le expresó que la oposicion lo espera con los brazos abiertos, ante sus inconformidades con su partido, pero sobre todo con el mismo Andrés Manuel López Obrador.

Monreal sabe que Obrador no lo quiere, se lo ha hecho saber en varios momentos desde las conferenciad mañaneras, y por lo mismo muchos morenistas y sus seguidores tampoco.

Ante ello, hizo bien en irse a España y no ir a la marcha del domingo, encabezada por el mandatario estatal, donde los abucheos y descalificaciones a su persona fueron la constante.

Aquí lo interesante será saber en el acuerdo Creel-Monteal, quién sería el candidato.

Monreal ahora está en una posición privilegiada, puede quedarse o irse, pero quizás le reditúe más irse; sin embargo, por ahora ha decidido quedarse y esperar y mantener en vilo a ambos bandos.

Refuerzan seguridad

Y Sepa la Bola… pero en el último mes de 2022, México, ya lo vimos, entró en un proceso de reforzamiento de los sistemas de seguridad mediante el esquema de militarización, todo a través de la coordinación con los cuerpos estatales y municipales de policías para prevenir los embates de la delincuencia común y del crimen organizado.

En todos aquellos puntos donde se han dado brotes de violencia e inseguridad, la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Armada, han hecho presencia para capturar a los principales generadores de violencia, que mantienen controles regionales en diversas plazas del país.

Recientemente, en Ciudad de México apareció un video supuestamente de la Familia Michoacana, con hombres armados y hablando un estilo muy de Tierra Caliente, en el que hace patente su presencia en la alcaldía de Milpa Alta, lo que derivó en la movilización de los cuerpos de inteligencia y de seguridad nacional, junto con corporaciones de la capital mexicana.

Lo mismo sucede en otras latitudes como Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Guanajuato, y otros estados del país como Jalisco, Michoacán y Querétaro, donde el crimen organizado continúa desafiando al Estado Mexicano.

Ante esa situación, la estrategia, similar a anteriores administraciones, es la movilización de tropas militares, cuya misión es reforzar los esquemas de seguridad, proteger a la población civil y detener a los “generadores de violencia”, que en muchos casos han rebasado a los gobiernos estatales y municipales.

El caso más ejemplar es el de San Miguel Totolapan, en el Estado de Guerrero, donde el crimen organizado acribilló al presidente municipal, Conrado Mendoza, a su antecesor y a 18 personas más, en un acto criminal, que hasta el momento no ha sido resuelto.

La presencia de las fuerzas federales no significa que los casos sean esclarecidos de la noche a la mañana y que los crímenes no cesen, pero en buena medida es un recurso de las autoridades para cumplir mediáticamente con ajustes al reforzamiento de la seguridad, que se hacen palpables a través de imágenes en medios de comunicación.

A pesar de que la Sedena justifica la presencia de sus elementos de la Guardia Nacional así como de la Armada en ciertas localidades, para disminuir los índices delictivos, no ha sido del todo eficaz, ya que la violencia y los casos se repiten una y otra vez, y el esquema ya planteado en administraciones anteriores se convirtió en el denominado juego “del gato y ratón”.