Metro pide que a usuarios evitar caída de paraguas; han caído 18 en lo que va del año

Ana Díaz

El Metro exhortó al público usuario a sostener de forma adecuada sus pertenencias al permanecer en los andenes de arribo de los trenes, ya que la caída a vías de objetos con componentes metálicos, como los paraguas, aumentan el riesgo de que ocurran cortos circuitos, con la consecuencia de generar retrasos en el servicio.
Por ello, durante la actual temporada de lluvias el llamado es a resguardar correctamente los paraguas para evitar que caigan y su estructura al contacto con la barra guía o con los equipos electromecánicos de los trenes, ocasione daños.
Recordó que ayer, en la Línea 3 un paraguas se incrustó en la parte baja de un convoy, lo cual afectó el servicio a los usuarios, ya que debió desalojarse en la estación Juárez.
En el primer semestre del año se han contabilizado 18 paraguas que cayeron a vías, varios de los cuales han causado desde arcos eléctricos y cortos circuitos en esas instalaciones, hasta daños a los sistemas electromecánicos de los convoyes, y la consiguiente afectación al servicio.
La barra guía que energiza a los trenes tiene una potencia de 750 volts de corriente continua, por ello cualquier objeto metálico que haga contacto con la misma puede provocar un corto circuito.
De enero a junio, el Metro registró mil 816 objetos que cayeron a vías, de los cuales, 743 fueron teléfonos celulares; 296 audífonos; 92 lentes; 86 piezas de calzado; 85 bastones o muletas; 33 juegos de llaves; 18 paraguas; 16 latas y 11 globos metálicos.
Además, mochilas, carteras, tarjetas bancarias y credenciales, termos, gorras, balones, juguetes y dinero, entre otros.
Cabe mencionar que de los mil 816 objetos, 214 tenían componentes metálicos.
Los meses de junio, mayo y enero, registraron la mayor caída de objetos, con 338, 310 y 295, respectivamente; seguido de marzo, abril y febrero.
De enero a junio del presente año, las Líneas del Metro con más registros de objetos en vías fueron la 3, 2, 8, 5 y 7, en ese orden.
En el caso de objetos que no son metálicos, pero sí son voluminosos pueden ocasionar daños a los equipos electromecánicos tanto de las vías como de los trenes.