Menos del 1% de mujeres en la industria del transporte

Arlet Medina


• Aún prevalecen estigmas y obstáculos que les impiden ser capacitadas y contratadas: Paola Moncada de AMO

• Señala Eleonora Pazos que la UITP ha emprendido acciones concretas para garantizar la inclusión de género en el sector

En México menos del uno por ciento de mujeres están integradas a la cadena productiva de la industria del transporte, debido a que todavía prevalecen estigmas y obstáculos que les impiden ser capacitadas y contratadas como conductoras, pese al déficit de operadores que existe en el sector.

Durante el panel “Mujeres Cambiando la Ruta del Transporte Público”, que formó parte del 15º Congreso Internacional de Transporte que se lleva a cabo en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet del Instituto Politécnico Nacional (IPN), se dio a conocer que aun cuando en México hay más mujeres que hombres en términos absolutos, esta mayoría no se ve reflejado en muchos sectores, principalmente en el autotransporte, donde el 99 por ciento de la fuerza laboral es varonil.

En la mesa del congreso que organiza la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), participaron Andrea Cárdenas, asesora en transporte de la Agencia de Cooperación Alemana GIZ; Paola Moncada, presidenta de la Asociación de Mujeres Operadoras de Carga (AMO); Eleonora Pazos, jefa de la División América Katina de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) y Virginia Olalde López-Gavito, directora de Comercio Exterior y Estudios Económicos de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
Las participantes señalaron que, de acuerdo con el Censo de Población 2020, en el país hay 0.7 por ciento más mujeres que hombres, lo que equivale a cuatro millones de personas, cifra mayor a la población total de algunos de los 32 estados de la república e incluso de diversos países.

Manifestaron que, aunque existen avances incipientes en materia de equidad de género en la industria del autotransporte, el camino hacia la igualdad laboral todavía es largo, sobre todo frente a resistencias para que las mujeres puedan trabajar como operadoras de transporte de carga y público.

Paola Moncada, presidenta de AMO, ha contribuido a través de su organización a que cada día más mujeres sean tomadas en cuenta en este sector dominado por hombres. Señaló que hace tres años fundó la asociación en Baja California, con 21 afiliadas, y a la fecha 196 han recibido cursos de capacitación para que puedan ser contratadas como conductoras.

“En esta tarea se han ido sumando armadoras, cámaras y asociaciones, en conjunto hemos logrado proyectos de capacitación y de becas, vemos lo relacionado a los exámenes de aptitudes y médicos, además de que les ayudamos a obtener su licencia y a colocarlas en empresas de trabajo”, puntualizó.

“Lo que hemos hecho es abrirle espacios a mujeres que vienen de trabajar en Uber, en maquiladoras, en un Oxxo, que son viudas, divorciadas, cabezas de familia, mamás de dos o tres hijos; quienes levantan la mano y quieren ser conductoras, mujeres que tienen una pasión; es un trabajo digno y bien remunerado, venimos a abonar más que a competir, no entramos en debates de si son mejores, más seguras y confiables, o si tienen menor registro de accidentes”.

Destacó que la AMO ha firmado convenios con autoridades de Jalisco, de Baja California, y actualmente hay proyectos en Hidalgo, Mexicali y Tijuana, para impulsar la inclusión de mujeres en más empresas.

Durante su intervención, Eleonora Pazos, de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP), señaló que esta organización, que cuenta con dos mil instituciones afiliadas en 100 países, ha emprendido acciones concretas para garantizar la inclusión de género en la industria del autotransporte.

Admitió que la contratación de mujeres como operadoras del transporte público y de carga todavía es complicada porque existen muchas barreras, las cuales hay que saber identificar para poderlas superar.

Entre los obstáculos mencionó los estereotipos de género, la cultura laboral y corporativa, capacitación, falta de un marco legal adecuado, así como la carencia de referentes femeninos en la industria.

Virginia Olalde, de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), aseguró que aunque falta mucho por hacer, cada vez hay más asociaciones, cámaras y empresas interesadas en sumarse al tema de la igualdad de género, para lo cual han trabajado desde 2021 a través de un foro con autoridades y empresarios.

Dijo que en 2022 se creó la Red MujeEs Autotransporte, para garantizar el ingreso a plazas laborales en condiciones de justicia y equidad, así como su capacitación y desarrollo, tanto en la industria como en toda la cadena de valor del autotransporte.

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