Liberan a dueño de News Divine, único sentenciado por caso y acusado injustamente por Joel Ortega Cuevas

Por Pablo Daniel N.

Un juez de ejecución de sanciones penales resolvió la libertad condicionada con monitoreo electrónico a Alfredo Maya Ortiz, dueño del News Divine, sentenciado a 24 años y 9 meses de prisión por el delito de corrupción de menores, resolución que impugnó el Ministerio Público, pero que fue confirmada en segunda instancia por una sala especializada en ejecución de sanciones penales.

Según fuentes ministeriales, dado que se informó que el sistema penitenciario no cuenta con dispositivos electrónicos de vigilancia, Alfredo Maya, además de que deberá exhibir una garantía económica de 71 mil 340 pesos, tendrá que permanecer en su domicilio hasta en tanto se cuente con brazalete para realizarle la colocación del mismo; realizar reportes telefónicos en horarios asignados en los números que se le indiquen, y de manera quincenal tendrá que presentarse en la Subdirección de Coordinación de Control y Seguimiento a Externados, Monitoreo Electrónico y Presentaciones Personales del Sistema Penitenciario.

Alfredo Maya fue sentenciado a 24 años y 9 meses de prisión por el delito de corrupción de menores, al permitir la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad, ya que él era el dueño del antro News Divine.

En dicho lugar, que se ubicaba en la colonia Nueva Atzacoalco, en la alcaldía Gustavo A. Madero, murieron 12 personas durante un fallido operativo, ocurrido en junio de 2008, cuando la policía recibió denuncias sobre narcomenudeo

En su momento, el entonces jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, reconoció errores graves en el operativo, pero desde entonces sólo Alfredo se encontraba en prisión por esos hechos.

«Los que están acusados de homicidio están en su casa»: madre de víctima

Patricia Domínguez, madre de una de las víctimas del operativo en el News Divine señaló que Maya Ortiz no estaba acusado de homicidio y aclaró que testigos señalaron que él trato de guiarlos para evitar una tragedia mayor aquella tarde del 2008.

«Los que sí están acusados de homicidio están en su casa tomándose su cafecito», dijo la mujer.