La basura electoral de Morena y el cambio de imagen de Clara

El escenario político de la Ciudad de México se transformó en un tablero de ajedrez, con cada espacio público convertido en una casilla codiciada para la publicidad electoral. Sin embargo, la competencia por la visibilidad llevó a una avalancha de anuncios en lugares donde la propaganda está estrictamente prohibida, incluyendo puentes peatonales, escuelas y bardas particulares.

Esta situación arrojó una sombra sobre el inicio de las campañas electorales, poniendo en cuestión la ética y responsabilidad de los partidos políticos en la Ciudad de México, sobre todo de Morena.

La principal candidata de Morena al gobierno, Clara Brugada, es un ejemplo destacado de esta tendencia. Su rostro adorna toda la ciudad, desplegado en cada rincón posible.

Sin embargo, en su afán por conectar con el electorado, cometió un error garrafal: un desliz en Photoshop que alteró su apariencia de manera notable. Este incidente pone de manifiesto el énfasis en la imagen sobre la sustancia en la política actual.

La competencia electoral no se limita a Morena. En Xochimilco, la candidata del PT, Circe Camacho, lucha por ganarse la aceptación de los electores, pero no conecta a pesar de la intimidación. Es claro que esa alcaldia pasará a manos de la Alianza a menos que algo super extraordinario pase.

Todos tienen claro que Circe no es Morena y que su cuota al PT, para mantenerlo vivo y seguir vendiendo del erario fue esa alcaldia.

En Cuajimalpa, la situación es similar para el gran Adrián Dragón Rubalcava, quien podría perder su posición ante el panista Carlos Orvañanos. Una cacicazgo menos en la ciudad y solo faltaría Venustiano Carranza, que lleva 21 años en el poder de la familia Moreno, que han construido su poder del erario público, principalmente Julio César Moreno.

En Iztacalco, la batalla se intensifica entre Lourdes Paz y el panista Daniel Ordóñez, pero este segundo podría quedarse con la alcaldía si las tendencias siguen. Es claro que Lulú no las trae consigo. Se le han sumado del equipo de Alcalde Armando  Quintero, como el líder de taxistas Denis, pero no despega.

El 2 de junio de 2024, los habitantes de la Ciudad de México tendrán la oportunidad de elegir a sus representantes políticos. Se elegirán la Jefatura de Gobierno, 66 diputaciones y 16 alcaldías con sus respectivas concejalías. Sin embargo, la ciudadanía debe estar alerta y exigir una campaña electoral limpia y respetuosa con la ciudad y sus habitantes, y la primera que los viola es Morena.

Es crucial que los partidos políticos y candidatos recuerden que su responsabilidad va más allá de ganar votos. Deben respetar las leyes y regulaciones, y considerar el impacto de sus acciones en la ciudad y sus habitantes. Después de todo, la Ciudad de México merece una campaña electoral que esté a la altura de su estatus como una de las grandes metrópolis del mundo, solo que no pasa desapercibido el derroche que se tiene como en la alcaldía Álvaro Obregón, donde va Javier López Casarín, quien es acusado de fraude de más de un millón de pesos, pero al igual que Circe es imposición del partido Verde Ecologista.

Solo que López Casarín no tiene nada de arraigo y parece más un conquistador del pueblo que una persona cercana a éste. Con él las autoridades electorales deben estar atentas, pues tiene más de 200 espectaculares más de 300 barras y de pendones y lonas son incontables y esos recursos de donde salieron, seguramente de papá Marcelo Ebrard.