La Alcaldía Azcapotzalco no autoriza construcciones: Ocano

Mariana Pérez

El encargado de despacho de la alcaldía Azcapotzalco, Miguel Ángel Ocano Opengo, ataja los señalamientos que hay en contra de las autoridades de esa demarcación, y contundente expone que ellos no tienen atribución alguna para otorgar licencias o manifestaciones de construcción, pues ésta es absoluta responsabilidad del Gobierno de la Ciudad de México.

Esto significa que las construcciones en proceso en Azcapotzalco –y en toda la CDMX– fueron autorizadas por el gobierno capitalino, que en su momento encabezó Claudia Sheinbaum, la candidata presidencial, y que ahora está a cargo Martí Batres.

La pregunta que muchos se hacen: ¿Por qué tanto señalan a las Alcaldías como responsables de los permisos de construcción, cuando no es así? “Lo más probable es que sea por desconocimiento, porque no tienen la información completa, pero tampoco descarto que haya quienes son mal intencionados”, dice Ocano Opengo.

El funcionario no se mete en el tema electoral, pero es un hecho que, en la campaña de la candidata de Morena a esa Alcaldía, Nancy Núñez, se la ha pasado atribuyéndole a las autoridades de la demarcación la responsabilidad de tantos permisos de construcción, a sabiendas de que es una mentira, porque los otorga el GCDMX.

Con la llegada de Sheinbaum al Gobierno de la CDMX se desató una oleada de construcciones de edificios en Azcapotzalco, y también se otorgaron permisos a diestra y siniestra para más obras.

Hay un proyecto llamado “Vallejo I”, mejor conocido como Vallejo Inmobiliario, al que Sheinbaum les autorizó la construcción de 14 mil viviendas. Lo peor de todo es que se ubican en la parte industrial y hay vasta experiencia de que, entre fábricas y zonas habitacionales, no hay sana convivencia.

“Los trailers no son compatibles con las carriolas de los niños”, expresa Miguel Ángel Ocano.
De construirse tal cantidad de departamentos ahí sería un golpe letal contra la zona industrial en el peor momento, pues viene el apogeo de la relocalización (nearshoring) de empresas extranjeras en México.

Ocano Opengo nos explica el ABC para conseguir una autorización de construcción, que sólo la otorga la Secretaría de Desarrollo Urbano (Seduvi) del Gobierno capitalino.

En primer lugar, dice, se tiene que ver el uso de suelo del terreno, la extensión, y con base en ello se determina qué se puede construir ahí.
Luego, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), también dependiente del GCDMX realiza un estudio de factibilidad de agua, y si da su visto bueno es un paso más.

La Secretaría del Medio Ambiente dictamina con un estudio de impacto urbano si es posible realizar la obra.

Y la Secretaría de Gestión Integral de riesgos y Protección Civil tiene que dar su visto bueno.
Todas son instancias que antes encabezaba Sheinbaum y ahora Batres.

Las autoridades de la Alcaldía, nos explica Ocano, prácticamente no tiene atribución alguna, pues básicamente son ventanilla para recibir la “manifestación de obra”.

En algunos casos, dependiendo el tamaño de la construcción, la Alcaldía puede emitir una opinión, pero no es vinculatoria, e incluso debe tener sustento técnico, no con una determinación política.

Así, Ocano Opengo insiste en exponer ampliamente esta información, para que la gente tenga claro qué responsabilidad de cada instancia de gobierno, y que sepan que la actual administración en la alcaldía Azcapotzalco no está de acuerdo con las construcciones excesivas y sin control en la demarcación.