Juez ampara a adolescente a no obligarla a ejercer maternidad tras violación de pareja de su madre

Mariana Ramos

El Juzgado Quinto de Distrito en el Estado
de Morelos concedió la protección de la justicia federal a una adolescente a la que se pretendía revictimizar, al obligarle a comparecer en un procedimiento no contencioso para ratificar su voluntad de dar en adopción a la bebé nacida a consecuencia de la violación que sufrió en el seno familiar por parte de la pareja sentimental de su madre.

Al aplicar la perspectiva de género y de la infancia, el juez precisó que al involucrarse derechos de una infante de un año seis meses, y una adolescente de 15 años, la sentencia se emitió bajo un estándar de máxima protección a sus intereses, como
pauta para establecer objetivamente, si el acto que se analiza, se ajusta a los parámetros convencionales y constitucionales.

En el caso se analizaron las pautas de la Norma Oficial Mexicana NOM-046-SSA2-2005 tratándose del aborto por violación, aspectos sobre la maternidad infantil obligada y el derecho
a la adopción.

Partiendo de ello, se tiene en cuenta que obligar a una adolescente a llevar adelante un embarazo que es producto de una violación se califica en el derecho internacional como tortura.
La sentencia establece que una maternidad es forzada cuando no fue buscada ni deseada, particularmente si esto sucede a una niña menor de catorce asños, como es el caso.

Se tomó en consideración que, al momento de realizar el aborto por medio de cesárea, tanto la adolescente como su padre, tenían pleno consentimiento de las consecuencias, y el producto sobrevivió, pues era de un embarazo de casi 8 meses.

Ls bebé ahora está bajo juicio para ser adoptada, y a la adolescente se le intenta dar el trato de “madre”.

La jueza Martha Magaña López determinó que no es legalmente válido que se revictimice a la
adolescente al citarla en el procedimiento de adopción de la bebé, toda vez que, en su
oportunidad, tanto a ella como a su padre, decidieron recurrir al aborto por cesárea a las 31 semanas de gestación.
Resalta que el deseo de
la mujer o la niña de interrumpir el embarazo es el indicador más claro de que no desea ser madre, se indicó.