El juicio contra Felipe Calderón

Ricardo Peralta Saucedo

Una de las demandas históricas del pueblo mexicano tiene que ver con un acto de justicia en contra de los políticos y gobernantes que se han enriquecido a partir de los cargos públicos que han tenido.

En el imaginario nacional llevar a juicio a expresidentes que, por acción u omisión, han causado pobreza, marginación, inseguridad, violencia y falta de desarrollo, sobre todo en las zonas más vulnerables del país, siempre ha sido algo deseable, pero con el contubernio y colusión con otros entes de poder parecía imposible.

El juicio a expresidentes que se propuso al principio del sexenio, mediante el ejercicio de democracia participativa, no tuvo el porcentaje suficiente que señala la ley para hacerlo vinculante, sin embargo, más de ocho millones de mexicanos votaron en favor de ello.

La investigación internacional que tiene sujeto a proceso a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública con el cínico Felipe Calderón, y alto funcionario de esa materia en el sexenio del peor presidente de la historia de México, Vicente Fox, será también el juicio contra ellos y varias decenas de funcionarios que serán imputados a partir del día de hoy que se inicia el juicio en su contra.

Édgar Valdez VillarrealLa Barbie, que hace unos meses dejó de estar sujeto al sistema penitenciario estadunidense, pudo convertirse en un colaborador de la justicia de ese país, como también los testimonios del exprocurador del estado de Nayarit, Édgar Veytia y de Sergio Villarreal BarragánEl Grande, así como el de JesúsEl ReyZambada, son piezas fundamentales que pondrán a García Luna en el peor escenario en cuanto a su situación jurídica. De demostrarse, el jurado constituido por ciudadanos podría considerarlo culpable de todos los cargos de narcotráfico para facilitar el ingreso de toneladas de cocaína a Estados Unidos, al haber favorecido a uno de los cárteles más poderosos del mundo, causando un serio daño a la salud pública del pueblo del vecino país del norte.

Muy seguramente, y teniendo derecho a la defensa, tendrán, necesariamente, sus abogados que establecer que esa relación criminal entre García Luna y el narco estuvo autorizada e incluso instruida por Felipe Calderón Hinojosa, quien, por cierto, se encuentra exiliado en España.

El juicio contra García Luna es el juicio contra Felipe Calderón, que por el momento no ha sido juzgado en México, pero no significa que no existirán elementos suficientes para que las denuncias existentes encuentren la ruta jurídica para hacerlo comparecer ante la justicia federal de nuestro país. El encubrimiento y la colusión de servidores públicos, así como el enriquecimiento ilícito y el uso de recursos de procedencia ilícita son algunos de los muchos delitos que podrían imputársele, no como una fantasía mediática prediseñada o calumniosa como algunos “comunicadores” acostumbran hacer creer, sino como una absoluta realidad donde incluso algunos de ellos podrían resultar salpicados, quizá por ello su silencio e indiferencia ante la gravedad de la acusación del primer responsable de la Seguridad Pública en México del calderonismo.

Resultaría muy positivo para la lucha contra la impunidad en México que la Fiscalía General de la República impulse las investigaciones contra Felipe Calderón, en Estados Unidos ya avanzaron.

Archivo de Ricardo Peralta