Detecta GIEI inconsistencias entre sicarios de Guerreros Unidos

Por Esthela Hernández

Tras la desaparición de los 43 normalistas, autoridades comenzaron las investigaciones y detectaron mensajes de WhatsApp entre sicarios de Guerreros Unidos, pero ahora el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) dijo que los textos en esos mensajes no reflejan una nueva “verdad histórica”.

Francisco Cox dijo en en le primera verdad histórica se dieron violaciones de derechos, con casos de tortura, pero en la revisión de los mensajes de WhatsApp no se ha torturado a nadie como ocurrió en la pasada administración.

Expuso que sí es una “torpeza” y una “precipitación” la información dada a conocer por la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa (Covaj).

“…y no son confiables las captura de pantalla y los chats, ya se dijo hay problemas con metadatos, hay con problemas con consistencia de fechas… Sí son creados o no son creados, no lo sabemos porque no tenemos la fuente original de eso”, respondió tras preguntarle si estos mensajes fueron inventados.

Mientras que Ángela Buitrago mencionó que se realizó un estudio serio sobre los mensajes dados a conocer por la Covaj.

“Lo que sí hay que investigar es quién los entregó y cómo los obtuvo y ese es un elemento fundamental. Ahora hay otros elementos que no puedo comentar por razón de la investigación pero que también se están verificando en la vía judicial y que se empezaron a realizar con presencia del GIEI desde el 19 de agosto de 2022”, expuso.

Algunas de las inconsistencias descubiertas en mensajes de WhatsApp entre sicarios de Guerreros Unidos son que cuando ocurrió la noche de Iguala en 2014, la versión original de WhatsApp no se utilizaba el icono de videollamada como sí se observa en las capturas de pantalla de los supuestos mensajes entre sicarios.
La segunda inconsistencia detectada a estos mensajes de texto incorporados en el informe de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia, encabezada por el subsecretario Alejandro Encinas, corresponde a diferencias en la forma de escritura; “algo inusual en la aplicación”, enfatizó Cox.
La tercera corresponde a la paloma en color azul, “doble check”, que permite en dicha aplicación saber si los mensajes fueron recibidos y leídos.
Cox subrayó que esto no es “coherente” ya que esta función fue incorporada en WhatsApp el 20 de noviembre de 2014, es decir, dos meses después de la desaparición de los 43 normalistas, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.
La cuarta inconsistencia dada a conocer, tras el peritaje encargado por el GIEI, revela que “varios” mensajes que fueron enviados en fechas posteriores a la generación de la captura de pantalla.
“O sea la fecha de generación de la imagen es anterior a las fechas de creación y envío de los mensajes, por ejemplo se puede evidenciar que algunos mensajes fueron emitidos el 8 de enero de 2015 y la metadata muestra fecha de creación el 1 de octubre de 2014.
“Po lo tanto, no existe confiabilidad de la imagen, ya que no es posible tener una captura de pantalla de un mensaje que aún no ha sido generado y enviado. En total se logran determinar 181 imágenes tipo Screenshot que presentan este tipo de situación”, subrayó Cox.
El peritaje encargado por el GIEI también reveló que no es posible verificar la fecha de creación original del mensaje, mediante la herramienta Exiftool ni tampoco es posible identificar el tipo de celular en el que se encuentra configurada la cuenta de WhatsApp de la cual se realizó la copia tipo captura de pantalla objeto del análisis forense solicitado. entre narcos de Guerreros Unidos fueron que cuando ocurrió la noche de Iguala en 2014, la versión original de WhatsApp no se utilizaba el icono de videollamada como sí se observa en las capturas de pantalla de los supuestos mensajes entre sicarios.
La segunda inconsistencia detectada a estos mensajes de texto incorporados en el informe de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia, encabezada por el subsecretario Alejandro Encinas, corresponde a diferencias en la forma de escritura; “algo inusual en la aplicación”, enfatizó Cox.
La tercera corresponde a la paloma en color azul, “doble check”, que permite en dicha aplicación saber si los mensajes fueron recibidos y leídos.
Cox subrayó que esto no es “coherente” ya que esta función fue incorporada en WhatsApp el 20 de noviembre de 2014, es decir, dos meses después de la desaparición de los 43 normalistas, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.
La cuarta inconsistencia dada a conocer, tras el peritaje encargado por el GIEI, revela que “varios” mensajes que fueron enviados en fechas posteriores a la generación de la captura de pantalla.
“O sea la fecha de generación de la imagen es anterior a las fechas de creación y envío de los mensajes, por ejemplo se puede evidenciar que algunos mensajes fueron emitidos el 8 de enero de 2015 y la metadata muestra fecha de creación el 1 de octubre de 2014.
“Po lo tanto, no existe confiabilidad de la imagen, ya que no es posible tener una captura de pantalla de un mensaje que aún no ha sido generado y enviado. En total se logran determinar 181 imágenes tipo Screenshot que presentan este tipo de situación”, subrayó Cox.
El peritaje encargado por el GIEI también reveló que no es posible verificar la fecha de creación original del mensaje, mediante la herramienta Exiftool ni tampoco es posible identificar el tipo de celular en el que se encuentra configurada la cuenta de WhatsApp de la cual se realizó la copia tipo captura de pantalla objeto del análisis forense solicitado.