Desde 2015 las fiscalías han ocultado más de 1,400 asesinatos de mujeres; no los registraron ni los indagaron

La Querella Digital

En los últimos siete años las fiscalías del país dejaron sin investigar más de 1 mil 400 casos de mujeres asesinadas. Pese a que fueron hechos donde las mujeres perdieron la vida de forma violenta a causa de lesiones que les infringieron – como pruebas sus certificados de defunción – las autoridades no los tipificaron como homicidios ni feminicidios.

Estos asesinatos que – intencionalmente o no – fueron ocultados de los registros oficiales de las fiscalías se concentran en 15 entidades federativas, siendo Guanajuato, el estado de México y Chihuahua los que concentran la mayor cantidad de casos en el periodo de 2015 a 2021.

Para identificar estos casos La Querella Digital hizo una revisión de los registros de mortalidad que publica INEGI y los comparó con las bases de víctimas de incidencia delictiva que publica mensualmente el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Los datos de INEGI se construyen a partir de los certificados de defunción que los médicos elaboran cuando una persona fallece y que les permiten esclarecer las causas de su deceso, mientras que la estadística del SESNSP se elabora con las carpetas de investigación que cada fiscalía abre por tipo de delito, y en los cuales se identifica el número de víctimas.

De acuerdo con INEGI, entre 2015 y 2021 un total de 24 mil 230 mujeres fueron asesinadas, es decir, perdieron la vida a causa de lesiones que alguien más les infringió y que resultaron letales. La cifra, como este medio ya dio a conocer previamente, ha ido en un aumento constante: fueron 2 mil 383 casos en 2015; 2 mil 813 en 2016; 3 mil 430 en 2017; 3 mil 752 en 2018; 3mil 893 en 2019; 3 mil 957 en 2020; y 4 mil 2 casos en 2021.

Por su parte los registros del SESNSP arrojan, para el mismo periodo, un total de 23 mil 356 víctimas. De ellas 2 mil 161 corresponden a 2015; 2 mil 835 a 2016; 3 mil 301 a 2017; 3 mil 678 a 2018; 3 mil 843 a 2019; 3 mil 776 en 2020; y 3 mil 762 en 2021.

Si se comparan los referidos totales, en los datos de INEGI se advierte 874 más casos de mujeres asesinadas que en los del SESNSP o, lo que es lo mismo, 874 mujeres asesinadas que no aparecen en los registros de carpetas de investigación de homicidio y feminicidio y, por tanto, sus casos no fueron investigados.

Sin embargo, si los datos se desglosan y revisan a nivel entidad federativa se advierten que las diferencias son en realidad mayores.

Guanajuato, Chihuahua y Edomex: focos rojos

El cruce entre los datos de mortalidad de INEGI y los de las fiscalías revelan que hay 15 entidades en el país en los cuales la cifra de mujeres cuyo deceso, según su certificado de defunción, fue productor de un homicidio, es mayor que las víctimas reconocidas en las investigaciones abiertas por las fiscalías.

La diferencia total en esas entidades es de 1 mil 416 de mujeres asesinadas que no aparecen en las indagatorias de homicidio ni de feminicidio.

Si la cifra se ve a nivel nacional, sumando el resto de los estados, la referida diferencia se reduce a los ya mencionados 847 pero esto se debe a que hay entidades que reportaron más mujeres víctimas de posibles asesinatos que los que realmente ocurrieron. Por ejemplo, de 2015 a 2021 la Fiscalía estatal de Veracruz informó de 1 mil 272 mujeres víctimas de posible homicidio o feminicidio, mientras que INEGI reportó en realidad 1 mil 34 mujeres asesinados, es decir, 238 casos menos.

Otro caso significativo es el de Ciudad de México cuya fiscalía – para el mismo periodo – informó de la apertura de investigaciones por homicidio y feminicidio en agravio de 1 mil 89 mujeres, aunque la cifra real de mujeres asesinadas fue de 977.

De acuerdo con autoridades consultadas lo anterior es entendible debido a que, en muchos casos, suele haber una duda inicial de la causa de la muerte de la víctima (en este caso mujeres) y lo apropiado es iniciar la indagatoria como si se tratara de un asesinato y, en todo caso, si los datos periciales arrojan que se trató de una causa de muerte distinta entonces se reclasifica.

Por el contrario, lo que no es justificable son los 1 mil 416 casos de mujeres que sí fueron asesinadas pero que no son reconocidos en las investigaciones iniciadas por las fiscalías en los referidos 15 estados. Son, sin duda alguna, casos que por negligencia o de forma deliberada no fueron siquiera motivo de investigación alguna.

Y el foco rojo de estos “asesinatos ocultos de mujeres” es Guanajuato, donde de acuerdo con la base de datos de INEGI fueron asesinadas 2 mil 432 mujeres entre 2015 y 2021, pero la fiscalía del estado solo reconoció en sus investigaciones a 1 mil 895 víctimas. Es decir, en Guanajuato hay más de 500 casos de mujeres asesinadas que no están registradas por la Fiscalía como tal y que, por tanto, tampoco fueron investigados.

El estado de México es la segunda entidad con más casos ocultos de mujeres asesinadas: INEGI reporta 3 mil 99 frente a 2 mil 748 reconocidos por la fiscalía local, es decir, un subregistro de 351 mujeres asesinadas. Y después se ubica Chihuahua donde INEGI reporta 1 mil 849 mujeres víctimas de un homicidio contra 1 mil 557 incluidas en las carpetas de investigación de la fiscalía, que es una diferencia de 292 casos.

Cabe señalar que, justamente, estado de México y Chihuahua son dos entidades en donde las crisis de feminicidios han sido significativas debido al alto número de víctimas sumado a una deficiente actuación de las autoridades al indagar los eventos. Casos como el de las muertas de Ciudad Juárez, o el de las desapariciones y feminicidios de diez mujeres en torno al Río de los Remedios, se han vuelto emblemáticos justamente por la violencia y la impunidad que han permeado en torno a los crímenes.

Guanajuato, por su parte, es desde hace dos años la entidad que concentra los mayores índices de violencia en el país, pero lo que los datos de INEGI muestran, es que la realidad es aún peor de la que aparece en los registros del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Hay 12 estados más que también presentan subregistro de mujeres asesinadas reconocidos en sus investigaciones, aunque en niveles notoriamente inferiores a los ya mencionados. Colima registra 54 casos; Oaxaca con 46; Nayarit con 31; Zacatecas con 29; Querétaro con 22; Sinaloa con 20; y Michoacán con 12.

En menor proporción Hidalgo registra nueve mujeres asesinadas que no aparecen en sus carpetas de investigación; Tlaxcala y Yucatán reportan cinco casos más respectivamente; Tamaulipas registra dos y Campeche solo uno.

Caso Ariadna, en el limbo

Uno de los últimos casos que refleja la anterior problemática es el de Ariadna Fernanda, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el pasado 31 de octubre debajo de un puente en una carretera de Morelos. El peritaje inicial practicado por la fiscalía estatal concluyó que la joven había perdido la vida a causa de una congestión alcohólica.

Unos días después la Fiscalía de la Ciudad de México informó que la causa de la muerte de la joven no era esa sino múltiples traumatismos que presentaba el cuerpo causado, supuestamente, de forma intencional. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, acusó al fiscal de Morelos de querer encubrir al sospechoso.

Posteriormente, la perito forense responsable de Morelos, Jazmín Herrera, defendió el peritaje practicado en su entidad y sostiene que la causa del deceso es la congestión, no los golpes.

En ese contexto y aunque ya hay dos personas procesadas por este hecho (la pareja con al que convivió por última vez Ariadna y que serían responsables, al menos, de abandonar su cuerpo en una carretera) sigue sin haber una certeza completa de qué fue lo que sucedió.
Esta semana la fiscal capitalina, Ernestina Godoy, dijo que la Fiscalía General de la República (FGR) atraerá las investigaciones del caso con la finalidad de tratar de esclarecer lo sucedido.