DELITOS DE OCULTA REALIZACIÓN O NEGOCIO LEGAL

Por Benjamín Canela Manzo

Los códigos penales de los distintos estados tipifican los delitos de oculta realización como son violación, acoso sexual, abuso sexual entre otros donde no se necesitan testigos, son artículos donde el legislador quiso aminorar este tipo de conductas que son muy recurrentes y con solo la imputación directa de la víctima que es prueba plena, se puede detener o privar de la libertad al imputado.

Si bien es cierto muchos de estos delitos o conductas no se denuncia ya que gran parte de ellos se dan entre familiares, pero desgraciadamente conforme se ha intentado perfeccionar el derecho penal y el tipo penal estos delitos se ha convertido en un negocio para muchas personas que en ocasiones se dicen llamar víctimas, inventan este delito ya que parte de la reparación o conciliación para otorgar el perdón puede ser disculpa pública o una cantidad de dinero donde la supuesta víctima puede pedir la cantidad que ella crea considerable y esto se traduce a un negocio con la coacción legal.

El problema de estos delitos se da mucho en el transporte público y en la calle en general, donde a diario son acosadas y violentadas sexualmente muchas personas la mayoría de ellas mujeres en nuestro país, y como vivimos en una sociedad que carece de valores y de respeto, es algo que se ha normalizado ya que muchas mujeres no denuncian los hechos, pero que pasa cuando la delincuencia se aprovecha de estos actos para sacar provecho, o bien cualquier ciudadano toma esta conducta para afectar a una persona en particular para obtener un beneficio.

Retomando la idea de los grupo delictivos, en nuestro país en el transporte colectivo metro que es usado por miles de personas al día es muy común que se den este tipo de delitos como el acoso, los tocamientos, el abuso sexual principalmente hacia las mujeres y que ha pasado, que un grupo de mujeres aprovechándose de la situación ha hecho de esto un negocio acusando falsamente a usuarios del transporte de tocamientos y de conductas inapropiadas en contra de ellas, las cuales son falsas y se aprovechan de que estos delitos no requieren la presencia de testigos, ya que con la imputación directa y sostenida basta para que esa persona sea culpable, y como es por querella, la denunciante puede otorgar el perdón y llevarse una recompensa monetaria y esto cuanto puede dejar al mes y al año a estos delincuentes que se aprovechan del tipo penal para hacer un negocio legal de este tipo de denuncias, dejando al imputado en un claro estado de indefensión, además de violar la presunción de inocencia, afectando al imputado en su honorabilidad y en su imagen pública, generándole un agravio económico.

Y nos encontramos en el mismo supuesto cuando un particular acusa a otro con la finalidad de perjudicarlo en su honorabilidad, o también para obtener un lucro. Que quede claro que con esto no se pretende minimizar ni generalizar las denuncias que se llevan a cabo diariamente por delitos de carácter sexual, si no la idea es que nuestro Derecho Penal sea cada vez mejor y más justo e implementar mecanismos para obtener una realidad jurídica.

Por la relevancia que en la actualidad tienen este tipo de delitos por toda la violencia que vivimos en contra de las mujeres a diario es que se debería de reforzar el tipo penal.

Debería de existir un tipo de tabulador que castigue económicamente la conducta, ya que una verdadera víctima no va por el dinero si no por justicia, para que su agresor o agresores sean castigados y así se evitaran las falsas denuncias que son efectuadas con el fin de lucrar y de hacer de este tipo de delitos un negocio redondo ya que no obtendrían un beneficio económico como el que se obtiene ahora que pueden pedir cualquier cantidad de dinero.

Con toda esta problemática podemos darnos cuenta que aún nuestras Leyes y en específico todo lo relacionado a este tipo de delitos aún les falta mucho para proveer una verdadera justicia, ya que al existir lagunas o la ley se preste a interpretaciones jamás tendremos un derecho justo. Ya que las autoridades que están día a día tratando con este tipo de delitos pueden darse cuenta de quién es una verdadera víctima y quién sólo pretende obtener un beneficio económico o perjudicar a alguien en su honorabilidad.

Este tipo de delitos deberían de tener leyes más específicas que protejan a las víctimas de una mejor manera pero que al mismo tiempo pueda proveer de medios de defensa a los presuntos responsables que en ocasiones pueden ser inculpados de manera injusta por personas sin escrúpulos que utilizan un delito tan delicado para obtener un beneficio.

Podemos concluir que si bien es cierto este tipo de leyes son para la protección de las víctimas y para erradicar estas conductas antisociales, el tipo penal se presta para cometer conductas delictivas al respaldo de la ley obteniendo un lucro, y demeritando a las verdaderas víctimas y generando impunidad para los verdaderos culpables, como se comentó en líneas anteriores este delito se da en lugares públicos dónde escogen una víctima la cual queda sin medio de defensa ya que es su palabra contra la de la presunta víctima y ahí es donde se pierde todo el sentido de proveer una verdadera justicia.


Mtro. Benjamín Canela Manzo

Catedrático de la facultad de derecho por la UNAM con 19 años de antigüedad académica, especialista en juicio de amparo, imparte cátedras de derecho penal militar y derecho administrativo. Y ha impartido clases en el Consejo de la Judicatura Federal en el Instituto de Formación Profesional de la Fiscalía General de la CDMX.