DE AVIADORES A MAESTROS EN EL CONGRESO CDMX

El hijo del diputado Víctor Hugo Lobo el más beneficiado

Algo está pasando. Pero en el Congreso de la Ciudad de México, presumen productividad donde no la hay; exaltan un trabajo que sólo es paja, pues el resultado de la labor parlamentaria se traduce en iniciativas aprobadas y puestas en vigencia, pero lo que permea en el recinto de Doncemes y Allende es la opacidad y los aviadores.

La Escuela de Administración Pública de la Ciudad de México (EAP) –copada por Morena- ofrece diplomados y maestrías, sin el rigor académico que exigen instituciones de prestigio. Entra cualquiera, cumpla o no cumpla el perfil.

En días pasados la EAP inició el curso de la Maestría «Gestión Pública para la Buena Administración» para diputados y asesores en general del recinto de Donceles y Allende.

Pero da la casualidad que hay privilegiados en ese posgrado, porque el requisito es que sean trabajadores y realmente vayan a vumplir con sus labores y no solo cobren, pero están apuntados algunos aviadores como Hugo Lobo Rodríguez, hijo del ex delegado de Gustavo A. Madero, Víctor Hugo Lobo Román, y actual coordinador de la desdibujada bancada perredista.

El junior Lobo Rodríguez, percibe un jugoso salario de 50 mil pesos mensuales desde hace casi cuatro años sin haberse presentado a laborar en los casi mil 500 días que recibe puntualmente su salario, además de prestaciones como vales en tarjeta electrónica.

No conforme a esto Lobo Román también tiene en la jugosa bolsa del Congreso capitalino a quien fuera su secretario particular en Gustavo Madero, conocido popularmente como “El Matemático”, Gerardo González García. Este personaje también cursa la maestría sin presentarse a laborar en el Poder Legislativo capitalino, lo que es muy fácil dencomprobar con ls.listaa de asistencia.

Más grave resulta que González García, se desempeña al mismo tiempo como Secretario de Planeación Estratégica y Organización Interna de la Dirección Estatal Ejecutiva del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Ciudad de México, donde casualmente tampoco realiza actividad partidista alguna.

Está claro el compadrazgo existente en la Escuela de Administración Pública y el Congreso capitalino, donde se solapa el nepotismo y a os aviadores se les premia con un grado académico que lo obtendrán de manera fraudulenta.