Claudia Sheinbaum, Presidenta de México

Ricardo Peralta Saucedo

El triunfo contundente de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, donde en todas las entidades federativas del país se volcó la ciudadanía en un ejercicio histórico, la participación electoral fue alrededor del 60%, una de las más altas en la historia del país, dando una ratificación de continuidad al proyecto transformador que inició el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los resultados preliminares del conteo rápido del INE desde tempranas horas dieron un porcentaje muy alentador de un triunfo irreversible.

Esta lógica fue un éxito contundente desde el inicio de la campaña, donde las encuestas realizadas por las empresas más serias en la materia le dieron esa victoria anticipada, que el día de ayer resultó el tiro de gracia para la oposición que nunca pudo concretar una propuesta, ni una candidata con viabilidad, en otros términos, desde el principio no hubo idoneidad.

El trabajo disciplinado en la operación política para sumar adeptos, incluir actores políticos de todas las estaturas e influencias locales y nacional, así como la recuperación de sectores sociales y, sin duda, la ardua campaña electoral que mantuvo a la doctora Claudia Sheinbaum Pardo en una cercanía inédita con todo el pueblo de México, que tradicionalmente disfruta de la presencia cercana de liderazgos, hoy en las manos de una mujer, le dio una frescura única a las clásicas campañas hechas sólo por hombres. Se fracturó el estigma del machismo y la misoginia, y comienza ahora el proceso de su erradicación nacional.

Las urgentes reformas constitucionales para el Poder Judicial, el sistema electoral y el fortalecimiento de los derechos sociales, así como las instituciones de seguridad y procuración de justicia, serán el parteaguas que garantizará la viabilidad del próximo gobierno que inicia el 1 de octubre. La replicación de todas esas reformas en las entidades federativas, con su componente local, serán determinantes para la vinculación interinstitucional con la Federación.

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El peso político de la doctora Sheinbaum Pardo fue un factor de triunfo en las 8 entidades federativas y la CDMX con Clara Brugada, en Morelos con Margarita González Saravia, Veracruz con Rocío Nahle, en Jalisco con Claudia Delgadillo, en Tabasco con Javier May, en Chiapas con Eduardo Ramírez, en Puebla con Alejandro Armenta, en Yucatán con el Huacho Díaz y en Guanajuato con Alma Alcaraz; el triunfo señalado en las encuestas de salida es irreversible, los cómputos en cada instituto electoral local están en curso y traen las mismas tendencias.

Los resultados electorales en las cámaras de diputados, tanto locales como federal, y el Senado de la República, también muestran una supremacía porcentual de los candidatos de Morena, Partido Verde y PT, por lo que el llamado “plan C” será de los ejercicios prioritarios que deberán realizar los representantes populares con una agenda legislativa por desahogar.

La oposición partidista y la Marea Rosa están en un profundo duelo de realidad, con dos opciones: reformularse en un nuevo partido político o continuar como están para seguir con su autodestrucción a través de la comedia involuntaria; sugerimos lo segundo para tener siempre con qué divertirnos.

Archivo de Ricardo Peralta