Avanza transformación ambiental en la Ciudad de México: Marina Robles

Por Diana Salas

Tras casi seis años de haber iniciado la transformación ambiental en la Ciudad de México, la titular de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) capitalina, Marina Robles García destacó un conjunto de resultados en materia de revegetación, aprovechamiento sustentable del agua, calidad del aire, bienestar animal y reducción y gestión integral de los residuos que han permitido que esta ciudad sea reconocida a nivel nacional e internacional con 24 premios por la recuperación y mejora de las condiciones naturales y socioambientales.
“Cuando iniciamos esta administración, encabezada en ese momento por la doctora (Claudia) Sheinbaum soñamos los tipos de áreas verdes, soñamos la rehabilitación de los ríos, soñamos con una ciudad cada vez más comprometida con el planeta para disminuir las emisiones de los gases contaminantes que están provocando el cambio climático, y también con una ciudad que respira cada vez más un aire limpio”, aseguró.
Desde 2019 se trabaja en la construcción de una ciudad sustentable, priorizando el derecho a un medio ambiente sano de las y los habitantes de la capital, por ello el doctor Martí Batres, actual jefe de Gobierno de la Ciudad de México, da continuidad a una serie de estrategias que cada vez más acercan a la ciudadanía a un futuro de sustentabilidad.
Desde hace casi seis años se trabaja en la recuperación de cuerpos de agua, como canales, ríos y humedales; en la revegetación del campo y la ciudad con el establecimiento de más de 44 millones de árboles, arbustos y cubresuelos, mediante el aumento de la producción de los viveros que pasaron de generar menos de medio millón de plantas en 2018 a alrededor de 10 millones de ejemplares en la actualidad.
Aunado a esta revegetación, se dio capacitación en jardinería ambiental a alrededor de 900 mujeres, quienes se formaron como mujeres polinizadoras que han apoyado en la construcción de más de mil jardines que dan alimento y refugio a abejas, mariposas, colibríes y otros polinizadores; creamos bardas vivas y en conjunto con la Secretaría de Obras y Servicios y el Sistema de Aguas de la Ciudad de México rehabilitamos y creamos 18 parques que permiten la recreación de las personas. En conjunto, todas estas actividades han permitido el incremento de áreas verdes por habitante, pasando de 14 metros cuadrados por habitante en 2017 a 19 metros cuadrados por habitante en 2020.
“Esto ha permitido también que hayamos aumentado la biodiversidad que tenemos en la ciudad, una biodiversidad que se expresa, por ejemplo, en que pasamos de tener 355 especies de aves a 397 registros; 42 especies de aves que hablan de un ecosistema cada vez más sano, de un ecosistema que se reconcilia con la naturaleza, de un equipo que trabajamos por una ciudad cada vez mejor, de una ciudad que le abre las puertas al futuro, a un futuro sustentable”, resaltó.
Robles consideró que en la Ciudad de México “no puede existir mejora ambiental sin justicia social”, por ello destacó la creación de dos de los programas sociales más grandes e importantes, implementado por la Secretaría del Medio Ambiente: Cosecha de Lluvia y Altepetl.
Claudia Hernández Fernández, directora General de Coordinación de Políticas y Cultura Ambiental, precisó que en la Ciudad de México ya hay cerca de 63 familias que cosechan la lluvia y este año otras 10 mil contarán con un sistema para aprovechar la lluvia: “Además vamos a instalar sistemas cosechadores de lluvia en todas las escuelas públicas de educación básica en toda la ciudad, lo que nos va a permitir, sumado con lo que instalamos el año pasado en Milpa Alta, cubrir a una población de casi un millón de personas, niñas y niños, adolescentes y toda la comunidad escolar”.
El programa Altepetl está transformando las condiciones del Suelo de Conservación, mediante una inversión histórica de mil millones de pesos anuales (en comparación con el año 2018 cuando se destinaban 200 millones), lo que ha permitido la mejora de este territorio, que alberga alberga el 12 por ciento de la biodiversidad del país y 2 por ciento de la biodiversidad del planeta, así como mejorar las condiciones de las y los productores.
En materia de calidad del aire, se fortaleció el Programa de Verificación Vehicular que permite a la ciudad reducir en un 20% las emisiones contaminantes generadas por los vehículos. “Hemos trabajado para tener vehículos cada vez más limpios, estudios recientes del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, así como un organismo internacional enfocado en transporte limpio, muestran que la flota vehicular de unidades que traen matricula de la Ciudad de México son dos y hasta tres veces más limpios, con mejor desempeño ambiental que los que circulan en el resto de la Megalópolis. Hemos trabajado con dos normas, con el sector de economía del Gobierno Federal y estas normas están próximas a publicarse, con lo que esperamos tener una reducción importante de Compuestos Orgánicos Volátiles”, detalló Sergio Zirath Hernández, director General de Calidad del Aire.
En materia de inspección y vigilancia ambiental, se han atendido más de 6 mil denuncias y solicitudes vinculadas a distintos temas como ruido, impacto ambiental, arbolado, emisiones a la atmósfera, residuos sólidos, aguas residuales, entre otros. “Cuando hay contingencias supervisamos a más de 300 industrias, para ello contamos con equipo reciente para medir emisiones de gases”, agregó Tomás Camarena Luhrs, director General de Inspección y Vigilancia Ambiental.
La regulación ambiental es una parte fundamental de los compromisos que la Ciudad de México tiene para ofrecer mejores condiciones ambientales, por lo que a través del Plan de Acción Basura Cero se han ejecutado acciones para la reducción, separación, valorización y retorno a las cadenas de producción de los residuos. “Esto nos ha permitido dar un manejo adecuado a 23 mil 198 toneladas de residuos. En cuanto a los residuos de la construcción y de la demolición, hemos podido manejar adecuadamente 47 mil toneladas de estos residuos que han sido incorporadas al mercado para que se ocupen como agregados en obras públicas y en obras privadas. Buscamos que estos residuos no sigan contaminando las barrancas, el Suelo de Conservación y el suelo urbano”, refirió Julio César García Vergara, director General de Evaluación de Impacto y Regulación Ambiental.
A la Ciudad de México se incorporaron nuevas Áreas Naturales Protegidas y Áreas de Valor Ambiental como el decreto de la ANP Tempiluli y el AVA de Canal Nacional; también se restituyó el decreto de la Barranca Tarango y se incrementó la superficie del Bosque de Chapultepec con la incorporación de la Cuarta Sección. Actualmente se trabaja en ocho nuevos decretos de Área de Valor Ambiental y una nueva Área Natural Protegida en el Bosque de Tlalpan, precisó Juan Tello Sánchez, director Ejecutivo de Asuntos Jurídicos.
Aumentar, proteger, cuidar y mejorar las condiciones de las áreas verdes ha sido una prioridad, por lo que el director general del Sistema de Áreas Naturales Protegidas y Áreas de Valor Ambiental, Rafael Obregón Viloria, comentó que han sido atendidas las 21 mil hectáreas, ya no como espacios cerrados, sino como espacios que gozan de una apropiación social ordenada. También destacó el trabajo que se hace para el rescate y rehabilitación de barrancas y ríos. “Empezamos con la limpieza de las barrancas, con acuerdos sociales para trabajar también el control de las escorrentías y establecer hasta humedales en estos ecosistemas, que nos permitan mejorar las condiciones para la biodiversidad”, agregó.
En temas de bienestar animal, se avanzó en la transformación de los zoológicos en Centros de Conservación de la Fauna Silvestre. Un ejemplo del beneficio de estos espacios, en donde laboran especialistas en vida silvestre, es la conservación de especies en peligro de extinción, como el cóndor de California.