Avalan en Senado reforma a Guardia Nacional

Por Karina Salas

Las comisiones Unidas de Justicia y Estudios Legislativos del Senado avalaron sin cambios con el aval de Morena y sus aliados el dictamen de la minuta para transferir a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) el control de la Guardia Nacional.

Luego de un debate de casi cuatro horas en el que senadores del PAN, PRI, PRD, Movimiento Ciudadano y el Grupo Plural advirtieron que esta propuesta de reforma a cuatro leyes secundarias es inconstitucional y representa un paso más hacia la militarización del país.

Morena y sus aliados insistieron en su argumentación que no se está militarizando la seguridad del país porque el mando está en manos civiles, del presidente Andrés Manuel López Obrador y la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez.

El dictamen aprobado por 18 votos a favor y 13 en contra será puesto a consideración del Pleno del Senado este jueves, en lo que se espera sea una sesión maratónica.

En tanto, el senador del PAN, Damián Zepeda, dijo que “hasta me da gusto que el Presidente se quitó la máscara y ya se descaró al decir que si quiere militarizar al país”, pero lo grave es que engañó a los mexicanos en campaña diciendo que regresaría el Ejército a los cuarteles, así como dijo que es falso lo que dice Morena que la Guardia Nacional sea un éxito “cuando en cuatro años tenemos los récords en homicidios y violencia”.

José Narro Céspedes, senador por Morena, dijo que el problema de violencia que enfrenta el país es un tema de seguridad nacional por lo que se requieren medidas importantes para frenar esta situación que ha provocado éxodo de pueblos que han sido tomados por la delincuencia organizada.

“El mando al final es civil porque está en manos del Presidente”, dijo al rechazar que se busque la militarización del país con esta reforma por lo que exhortó al Bloque de Contención, “que ya no sé que tan Bloque de Contención sea” a respaldarla, apuntó.

Claudia Ruiz Massieu, senadora del PRI, indicó que es falso que el cambio a una adscripción administrativa de la Guardia Nacional no bajarán los índices de violencia e inseguridad en el país. “La estrategia es lo que no funciona” y dijo que es falso y “engañar a la ciudadanía el decir que una institución civil” cuando será controlada por la Sedena, sus integrantes serán juzgados por jueces castrenses y los ascensos también serán avalados por instancias militares.

Germán Martínez, senador del Grupo Plural, dijo que no se puede votar esta reforma en sus términos, porque a pesar del incremento del presupuesto a las fuerzas armadas no ha disminuido la violencia y la inseguridad y ahora el llamado “pueblo uniformado” hasta quieren un monumento junto a las víctimas de la represión contra los estudiantes de 1968.

Miguel Ángel Mancera, coordinador del PRD, expuso una serie de inconsistencias de la minuta enviada por la Cámara de Diputados que dijo van en contra de la Constitución y que establecen temas como el hecho de que los integrantes de la Guardia Nacional que pertenezcan a la Sedena o la Marina serán juzgados por el fuero militar y no por jueces civiles.

Félix Salgado Macedonio, senador de Morena, defendió la reforma que rechazó que sea militarista y dijo que la oposición no la respalda porque la oposición ya está pensando en las elecciones del 2024.

Recordó cuando el entonces presidente Felipe Calderón se puso una chaqueta militar que le quedaba grande y declaró la guerra al narcotráfico, lo que fue el inició de la violencia en el país, así como ironizó que ahora la oposición con cinismo “se quejan del fast track” cuando en el pasado nos la aplicaban siempre en el Congreso.

Indira Kempis, senadora del PAN, dijo que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, ya no tendrá ningún control sobre la Guardia Nacional y el mando de la misma se traslada a la Sedena.

 “Más allá del discurso pensemos en la operatividad y ninguna de estas reformas mejorará la situación que tienen los elementos de la Guardia Nacional y estamos en contra porque la estrategia no está funcionando”.

Manuel Añorve, vicecoordinador del PRI, dijo que a título personal votará este dictamen, defendió la labor de las fuerzas armadas en desastres naturales y lamentó que se haya metido al Ejército a este debate político, así como recordó las críticas, en el pasado, de personajes como Manuel Bartlett, Irma Eréndira Sandoval y John Akerman, en contra de la militarización en el país.

Noé Castañón, senador por Movimiento Ciudadano, dijo la reforma es disruptiva de la Constitución porque se vulnera el Estado de derecho, simulando actos, justificando lo injustificable y no demos a las fuerzas armadas responsabilidades que no le benefician y que sólo las desgastaran aún más y no disminuirán la inseguridad y la violencia.

La senadora por Morena, Lucía Meza, dijo que hay 118 mil elementos reclutados actualmente en la Guardia Nacional, de los cuales más 105 mil están desplegados en todo el país, los cuales están bien calificados por la sociedad en su combate contra la delincuencia.

 “No se pretende militarizar a la Guardia Nacional sino fortalecerla mediante los recursos y experiencia de la Sedena”, apuntó y responsabilizó a la “oposición de darle la espalda al pueblo de México” con su rechazo a esta reforma.

De acuerdo al dictamen “la reforma tiene como finalidad que la Guardia Nacional (GN) sea un cuerpo policial permanente, profesional y disciplinado, adscrito a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), bajo el control operativo y administrativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)”.

La reforma a diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, de la Ley de la Guardia Nacional, de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, en materia de Guardia Nacional y Seguridad Pública, busca “garantizar el cumplimiento efectivo de los fines constitucionales de dicha institución de policía para salvaguardar la vida, las libertades, la integridad y el patrimonio de las personas, así como contribuir a la preservación del orden público y la paz social”.