AMARRES, CURAS CON HIERBAS Y OTRAS BRUJERÍAS: EL DELITO

Por Bruja Jueza

La historia de la brujería comienza casi de forma paralela a la historia de la humanidad, en la prehistoria te puedes encontrar pinturas rupestres de “magia simpática” (los cazadores dibujaban escenas en la cueva bajo la creencia de que se convertirían en realidad durante la cacería, lo que ahora llamaríamos “ley de la atracción”). En la Antigua Roma, no era tampoco inusual solicitar a la hechicera del pueblo rituales de amor, dinero, etc.

Podríamos decir que en todas las épocas siempre encontraremos fe por lo esotérico, pero la razón y ciencia se han impuesto y ha caído en desuso.

En toda sociedad encontramos la figura del delincuente, aquella persona que decide infringir las leyes o las normas que se decidieron en su día imponer para que la sociedad funcione.

Ahora bien, ¿cómo es un delincuente que hace un mal uso de la brujería? ¿dónde están los límites del legislador? Vamos a descubrirlo.

En 2017 se realizó una Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología.

En México donde se confirma que existe una alta parte de la sociedad que tienen plena creencia en los poderes psíquicos.

La brujería en México tiene orígenes ancestrales, desde la cultura olmeca (de la época prehispánica), rituales indígenas…existen multitud de ideologías que conviven.

Existen multitud de hechiceros, santeros, chamanes, brujos que te ofrecen cualquier servicio, desde la cura de la enfermedad, rendimientos en tu negocio, matrimonios…la mayoría los encuentras en el Mercado de Sonora, en la Ciudad de México dónde cuentan con una amplia clientela que es capaz de pagar hasta 2 mil pesos (cerca de 97€) por un amarre.

José de Jesús Gutiérrez Rodríguez, presidente del Colegio de Profesionales de la Psicología del Estado explicaba que “un charlatán tiene una habilidad verbal y diseña las situaciones para que las personas caigan en su discurso”. Para ello, también cuentan con cooperadores que distorsionan la realidad: “Por ejemplo, sé del caso de un hierbero que utilizaba fotos de personas que no conocía y las publicaba en revistas de consumo. Ahí decía que las personas eran de Fresnillo, de Culiacán, etcétera, y en la publicación se aseguraba que les habían resuelto sus problemas de salud, de cáncer, insuficiencia renal y hepatitis” comentaba José de Jesús.

La autosugestión con el uso de productos, algunos completamente neutros, impacta en la salud de la persona.

Encontramos algunos ejemplos de políticos mexicanos que deciden recurrir a la brujería para llegar al poder (como es el caso de una funcionaría pública en el Estado de Quintana Roo) e incluso un policía llamó a un programa de radio comentando que estaba al borde del suicidio al sentirse embrujado y no poder pagar al brujo para que le quitara el mal.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se pronunció sobre el tema en 2010 dictando que los brujos, espiritistas o yerberos que se aprovechan de las supersticiones de sus clientes podrán ser enjuiciados por fraude, ya que considerar como charlatanería como delito no supone una violación de la Constitución.

Con el respaldo del artículo 205 del Código Penal del Estado de San Luis de Potosí, los ministros de la Primera Sala instauran la sanción a quien decida abusar de las supersticiones, preocupaciones o ignorancia de las personas.

Bajo este dictamen, la Sala rechazaba el amparo a un grupo de diez personas que ejercían de curanderos, proporcionando a sus víctimas infusiones y bebidas para lidiar con su malestar físico, fueron condenados a ocho años de cárcel.

Con todo ello, se procede a la reforma del artículo 387, del Código Penal Federal en la que tipifican el delito de brujería:

“Artículo 387.

… I. a XIV. …

XV. Al que explota las preocupaciones, las supersticiones, el error o la ignorancia de las personas, por medio de presuntas evocaciones de espíritus, adivinaciones, curaciones, engaños, artificios u otros procedimientos carentes de validez técnica y/o científica;”

Por si os lo preguntabais, los curanderos/yerberos que suministran a sus clientes “pócimas” sin tener conocimiento sobre su elaboración y carece del título necesario para ejercer, incurrirá en un delito de usurpación de funciones que, en Jalisco, tiene una pena de tres a ocho años de prisión.

Sólo 13 Estados carecen de la legislación correspondiente sobre la tipificación del delito de estafa: Aguascalientes, Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas y Veracruz.

En el Estado de Coahuila se establece la “explotación de ignorantes” como delito donde las penas son de uno a ocho años de prisión.


Bruja Jueza

He invertido prácticamente toda mi vida en estudiar Derecho y Psicología, especialmente la Psicología Criminal y el Derecho Penal, pero también soy una fanática del esoterismo y la brujería, es por eso que decidí ser BrujaJueza, un perfil donde habló de todo lo que me gusta y me resulta interesante desde el anonimato.

Twitter: @brujajueza