90 segundos antes del apocalipsis

«Cuando quedas atrapado en la destrucción, debes abrir una puerta a la creación.»

Anaïs Nin.

Desde 1947, fecha en que se creó el ‘Reloj del Apocalipsis’ hasta el presente año, este reloj ha sido una forma de simbolizar cuan cerca nos encontramos como humanidad del fin del mundo. Durante enero de cada año, un comité convocado por el Boletín de Científicos Atómicos determina a cuántos “segundos” nos encontramos del desastre; para este 2024, decidieron repetir la estimación del año pasado: 90 segundos para la hora cero de la humanidad. Podría parecer alentador que no hubo reducción de tiempo y que por ello no estamos más cerca que en el 2023 de extinguirnos, pero este registro es el más preocupante desde 1947. 

Entre las problemáticas que tomaron en cuenta los integrantes del comité para fijar la estimación de este año se encuentran: el desarrollo de la Inteligencia Artificial, la expansión de armas nucleares y biológicas, la crisis climática, la guerra entre Ucrania y Rusia y la de Israel en Gaza. En la presentación del actual informe, la presidenta y consejera delegada explicó que tratan de contestar dos preguntas: “¿Está la humanidad más segura o corre mayor riesgo este año que el año pasado?” Y: “¿Está la humanidad más segura o en mayor riesgo este año, en comparación con los más de 75 años que hace que llevamos a cabo este ejercicio?”

Como humanidad nos encontramos en el umbral previo a grandes cambios y transformaciones. Es cuestión de tiempo para que dejemos de ser la inteligencia dominante en el planeta, dado que la Inteligencia Artificial será superior a nosotros intelectualmente. El cambio climático no solo nos pone a los humanos en peligro, también lo hace con el resto de las especies que habitan. El 2023 fue el año más caluroso desde que se lleva registro, por ello es urgente que tomemos medidas para dar un golpe de timón respecto al mundo que le estamos dejando a nuestros hijos y nietos. Cualquier guerra y actos de odio entre pueblos hermanos es absurdo en estos momentos. Ya no hay oportunidad siquiera para pensar de manera individual, hoy todos tenemos que abocar por trabajar en colectividad. Crisis es oportunidad y estas problemáticas pueden servir para que nos reinventemos como especie; de lo contrario los años pasarán y el segundero de la hora cero se acercará al desastre.